Lo anormal radica en lo pequeño de mi letra y lo insuficiente de lo que entrego. Nada me llena, porque mi meta va por otro lado; está orientada hacia un norte que, claramente, no es lo momentáneo de mis objetivos.
Y no es que actúe cínicamente, y presuma de una sonrisa que no existe en mi interior. Sí, sonrío, porque lo siento en el momento, pero no hay un fundamento que las sustente mayormente. O quizás sí, y mi estupidez no me permite verlo....E-R-R-O-R!!
Es cierto que no hay nadie establecido para determinar qué es normal y qué otro no lo es, pero me conozco, y sé que se determina en lo que siento. Y si mis letras son paulatinamente más inintelegibles, mi inconsciente debe albergar el motivo. No estoy manifestando mis intenciones de escribir pasajes líricos. No con este ánimo, no con esta letra antojadiza.
A ver de dónde saco la explicación para mis espontáneos óreos de inspiración para dibujar en todas partes cosas que jamás pensé que trazaría.
Obviamente...estoy en un problema.
jueves, 14 de mayo de 2009
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